La pandemia no frena la celebración del mítico festival de San Sebastián, cuyo acto de clausura será el sábado, como tampoco paralizó la gala de los Premios Emmy, que tuvo lugar el domingo pasado. Una senda que comenzó con la Mostra de Venezia, conmemorada del 2 al 12 de septiembre, y que abrió camino en el respaldo a la industria cinematográfica en estos momentos difíciles que atraviesa. Otros festivales de cine como el de Berlín y los Óscar también han anunciado su celebración en 2021.
Entre mascarillas, sin alfombra roja abierta al público, con un 20 % menos de proyecciones, y sin las tradicionales fiestas de inauguración y clausura. Así se salda esta edición del Festival de Cine de San Sebastián, que es la número 68º. A pesar de lo atípico de la situación, para el director de Zinemaldia, José Luis Rebordinos, habría sido imposible hacerlo de otro modo. “Un festival sólo tiene sentido presencialmente porque el cine es un acto colectivo que se genera en comunidad. Ni las películas pueden ser juzgadas correctamente si se ven en una televisión ni su sentido puede ser apreciado si no existe una discusión pública alrededor de ellas. Una obra de arte que proponga algo nuevo exige un debate, un diálogo… Y eso sólo es posible si nos vemos las caras». Y sigue para evitar dogmatismos: «Estoy hablando de certámenes como San Sebastián, Cannes o Venecia… Luego, por supuesto, puede haber festivales que programen películas de otros festivales que sí pueden ser íntegramente ‘online”.
José Luis Rebordinos:»Un festival sólo tiene sentido presencialmente porque el cine es un acto colectivo que se genera en comunidad».
El certamen abrió con la cinta del cineasta neoyorquino, Woody Allen, que presentó la película ‘Rifkin Festival’. Una pieza que cuenta el viaje, precisamente al Festival de San Sebastián, de una pareja. Ella,(Gina Gershon) es representante de, en este caso, un director genuina y genialmente patán. Él (Wallace Shawn) es un escritor empeñado en redactar una obra maestra, y que caerá deslumbrado de la belleza, aplomo y acento de su médico (Elena Anaya), que no puede por menos que estar enamorada fatalmente de otro, de un artista.
Esta obra de apertura tan sólo es una de las 180 proyecciones que se han emitido y se emitirán hasta mañana, incluyendo las series. Entre los autores de éstas, y continuando con las estrellas internacionales, han asistido al festival, Viggo Mortensen, que ayer recibió el Premio Donostia; Matt Dillon, que presentó el martes “El Gran Fellove”; y la que fue la estrella más aclamada en su llegada al festival, Johny
seremos‘), el debut como director del nombrado Viggo Mortersen (‘Falling’) o las series que firman Luca Guadagnino (‘Weare who we are‘), Rodrigo Sorogoyen (‘Antidisturbios‘) o, en lugar de honor, Aitor Gabilondo a cargo de, la más esperada, ‘Patria’.
Ésta última es, sin duda, la más polémica de todas por su contenido. La película, basada en el libro de Fernando Aramburu, está ambientada en Guipúzcoa en los años en los que operaba la banda terrorista ETA. En ella, se narra el dolor y el conflicto social que sufrió el pueblo vasco durante 30 años, y sobre ella también se pronunció muy claramente Rebordinos en el diario ‘El Mundo’. “Este festival siempre ha estado de lado de mostrar todos aquellos trabajos que tienen algo que decir sobre lo que ha pasado en Euskadi sin dogmatismos.. Y eso ha supuesto que unas veces se nos acuse de inquisidores franquistas y al año siguiente de proetarras. Eso ha pasado.” Está aún por conocerse quién es el ganador del Palmarés, un resultado que conoceremos el sábado, cuando se celebre la ceremonia de clausura.
La reinvención de los Emmy
El festival de Cine de San Sebastián no ha sido el único que ha querido adaptarse a toda costa a las nuevas medidas de seguridad, antes que recurrir a la cancelación. Y es que, el domingo 20 de septiembre se celebró la gala de los Premios Emmy con una apuesta arriesgada: hacer más de 100 conexiones en directo con 10 países diferentes, con repartidores de premios en las puertas de los nominados, y sin público. En definitiva, una gala virtual, con los candidatos en sus casas, y que remarcó lo imprescindible del medio televisivo en un momento como éste. Para muchos fue extraño ver el patio de butacas vacío y, sin embargo, y a pesar de que podría haber salido muy mal, el resultado fue ágil y entretenido.
La ceremonia tuvo como una de sus principales protagonistas a “Sucession” de HBO, que obtuvo cinco estatuillas en drama: mejor serie, mejor dirección (Andrij Parekh), mejor actor principal (Jeremy Strong), mejor actriz invitada (Cherry Jones) y mejor guión (Jesse Armstrong). La más premiada fue “Schitt’s Creek”, que se quedó con siete de las nueve estatuillas que se entregaron en el rubro comedia, incluyendo mejor serie, mejor dirección (Andrew Cividino y Dan Levy), mejor actor (Eugene Lev) y mejor actriz (Catherine O’Hara). Por su parte, el premio a la mejor miniserie fue para Watchmen, de HBO, que ha acumulado 11 estatuillas, incluida mejor ficción.

La noche estuvo cargada de momentos que dieron mucho que hablar y que hicieron de la gala virtual un encuentro mucho más ameno. Uno de estos momentos fue el discurso de la actriz Zendaya, la ganadora más joven de la edición. La protagonista de ‘Euphoria’ en HBO se alzó con el galardón a Mejor actriz protagonista de drama con tan solo 24 años de edad, lo que la convierte en la actriz más joven en imponerse en dicha categoría. Pero la actriz no destacó solo de la mano de su interpretación, sino que también brilló tanto por su discurso en el que destacó la importancia de la diversidad en las series: «¿Quién decide qué historias son contadas? ¿Qué experiencias son válidas?».
La ceremonia tuvo como principales protagonistas a «Sucession» de HBO, a «Schitt’s Creek» y a «Watchmen»
Por otro lado, el discurso más político de la noche fue de la mano de Jesse Armstrong, que en lugar de repartir agradecimientos como viene siendo habitual, le dio la vuelta con «no agradecimientos». «Quiero no dar las gracias al presidente Donald Trump por su horrible y no coordinada respuesta al coronavirus, quiero no dar las gracias al presidente Boris Johnson por hacer lo mismo en mi país (Reino Unido), quiero no dar las gracias a todos los gobiernos nacionalistas que están haciendo lo opuesto a lo que necesitamos ahora, y quiero no dar las gracias a todos los magnates de los medios que hacen tanto por la gente en el poder», sentenció el guionista en un mensaje muy aplaudido.
Además, la gala tuvo como gran protagonista a la actriz Jennifer Aniston, que acudió para presentar sobre el escenario el premio a Mejor actriz protagonista de comedia. Un instante que corrió como la pólvora por las redes sociales tanto por las divertidas bromas en torno a la distancia de seguridad entre presentadores como, sobre todo, porque se vio obligada a apagar el fuego originado en el plató tras desinfectar el sobre que contenía el nombre de la ganadora.
Mostra: un pionero ejemplo a seguir
Nomadland se erigió como ganadora del «León de Oro», logrando levantar la ovación de todo el certamen.
Pionero de los dos anteriores fue el festival de La Mostra de Venecia, el primer festival internacional que se celebró -del 2 al 12 de septiembre- presencialmente tras la interrupción del coronavirus. Un festival que empezó con incertidumbre, y acabó siendo un modelo a seguir. No faltaron las medidas: la mascarilla era obligatorio dentro y fuera de las salas, el aforo fue reducido al 50% para respetar las distancias de seguridad, para ver cada película se requería reservar entrada y uno debía superar un control térmico varias veces al día para poder circular por el recinto del festival, o presentar un test molecular negativo si se llegaba desde fuera de la zona Schengen (y desde algunos países más, como España o Grecia).Además, la alfombra roja quedó tapiada por un muro para evitar concentraciones innecesarias y las fiestas fueron prohibidas. Aunque al principio el ambiente pareciera fúnebre, lo cierto es que se saldó con éxito, demostrando una vez más la seguridad de la cultura.

La película “Nomadland” se erigió como ganadora del “León de Oro”, logrando levantar la ovación de todo el certamen. Cuenta la historia de una mujer que, ahogada por su situación económica, decide convertir su caravana en su hogar. Interpretada por Frances McDormand, la protagonista se ve obligada a encadenar pequeños trabajos por todo el país. No tarda en descubrir a otros desclasados convertidos en mano de obra de bajo costo, temporeros del sector terciario que, ante el ocaso de la industria, se reciclaron en empleados de Amazon que firman contratos de días o semanas pese a acercarse a la edad de jubilarse. El filme ha sido catapultado directamente a los Óscar.
Berlinale y los Óscar, la incertidumbre del futuro
Poco sabemos de lo que ocurrirá en el Festival de Cine de Berlín (11-21 de febrero) y en los Óscar (25 de abril). La humanidad vive sumida en una constante incertidumbre que hace imposible concretar planes en el corto-medio plazo. No obstante, aunque sin mucha concreción de medidas y de programación, sí que sabemos que, por el momento, estos dos festivales se van a celebrar.
En el caso de los Óscar, La Academia de Hollywood anunció en el mes de junio el retraso de la ceremonia del 28 de febrero al 25 de abril de 2021 con motivo de la crisis sanitaria. El motivo principal tiene que ver con el cierre de los cines en Estados Unidos, donde las salas de ciudades como Los Ángeles o Nueva York llevan cerradas desde finales de marzo. Este retraso a su vez provocará la ampliación de las películas elegibles que puedan participar. Si antes podían participar los filmes estrenados entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2020, las películas que hayan sido estrenadas hasta el 28 de febrero de 2021 también podrán optar a ser candidatas. Y, a su vez, con el retraso de la fecha de la gala y de los estrenos, también llega el retraso de las nominaciones: se hará una ceremonia donde se darán a conocer a los nominados a los Oscar el 15 de marzo de 2021.
Con respecto al Festival de Cine de Berlín, aún no se han definido los cambios en la estructura del festival y en el número de películas participantes para hacer posible esa edición presencial. Sí sabemos que será presencial-si nada lo impide- y que en la sección de cine infantil y juvenil sólo se mostrarán largometrajes y no cortos, lo que implica una reducción del número de películas. Por otro lado, los directores del festival, Carlos Chatrian y Mariette Riessenbeck, han anunciado, al margen de la pandemia, que la Berlinale ya no concederá un premio al mejor actor y otro a la mejor actriz sino un solo galardón a la mejor interpretación, un único Oso de Plata, sin entrar en diferencias de género, tanto en la categoría de mejor actuación protagonista como en la de mejor actuación de reparto.







