Francisco Álvarez-Cascos pertenece a esa generación de dirigentes del PP que, si hacemos caso a Luis Bárcenas, funcionó a base de mordidas, comisiones y caja B. Y parece que el exvicepresidente del Gobierno se llevó ese modus operandi del PP a Foro Asturias, el partido que fundó a su imagen y semejanza cuando vio que se quedaba sin sitio entre los populares y quiso ser un Manuel Fraga asturiano. La Fiscalía pide dos años de cárcel para él por un supuesto delito continuado de apropiación indebida, ya que cargó a su partido gastos personales por valor de 5.500 euros entre 2011 y 2017.







