J.Q.
El Consejo de Ministros ha aprobado la reforma de la tarifa regulada de la luz, es decir, el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC). El objetivo es hacerla menos volátil a partir de 2024. El PVPC está asociado a cerca de nueve millones de consumidores, o lo que es lo mismo, al 34% de los hogares. El Gobierno cumple así con una de las condiciones que impuso la Comisión Europea a cambio de implantar la excepción ibérica en mayo de 2022. Se cumple a su vez con una exigencia de las compañías eléctricas.
Este cambio, no obstante, no entrará en vigor hasta el fin del tope al gas, que expira el próximo año a pesar de que la normalización de los precios en los últimos meses ha provocado que lleve sin aplicarse desde febrero.
Así pues, a partir de enero de 2024 una parte del coste de la electricidad de la tarifa PVPC dejará de estar directamente relacionado al precio diario del mercado mayorista. Pasará a vincularse al mercado conocido como OMIP. El peso de estos `mercados de futuros´ irá aumentando progresivamente hasta ser mayoritario en 2026.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha indicado que esta medida “reducirá la volatilidad, aportando más estabilidad a las facturas finales de los consumidores y manteniendo las señales de ahorro y consumo eficiente”.







