Javier Quintana
La Reserva Federal estadounidense, tras diez reuniones consecutivas que se saldaron con nuevas subidas de tipos de interés, decidió esta semana cesar en esta práctica y mantener el tipo entre el 5 y el 5,25%. Se pone fin así al ciclo de subida más rápido en la historia del país. La mejoría de los datos de inflación han contribuido en buena medida a la toma de decisión. En Estados Unidos la inflación interanual se sitúa ya en el 4%, y acumula once meses consecutivos de ralentización.
Las novedades que llegan desde el otro lado del Atlántico no han frenado al Banco Central Europeo en su política de subidas. Este mismo jueves el organismo aprobó una subida de otros 25 puntos básicos que sitúa ya el tipo en el 4%. Es la octava subida de tipos consecutiva desde el pasado mes de julio, y podría no ser la última. Los tipos han pasado en un año del 0 al 4%. El nuevo incremento supone un nuevo golpe para las hipotecas, que ya se han revalorizado en más de 300 euros.
La nueva medida llega con la tasa de inflación media de la eurozona en el 6,1%.
La autoridad monetaria, por otro lado, advierte de “señales incipientes de debilitamiento” en la economía. No obstante, las perspectivas respecto a la inflación son buenas y vuelven a elevarse debido a “la solidez del mercado de trabajo”. El organismo sigue enfocado en su objetivo de reducir la inflación al 2%. “La inflación ha disminuido, pero se prevé que siga siendo demasiado alta durante demasiado tiempo. El Consejo de Gobierno tiene la determinación de asegurar que la inflación vuelva pronto a situarse en su objetivo del 2 % a medio plazo”, ha informado el BCE en su comunicado.







