
ESPECIAL Presidencia Española de la UE/ Pepe Álvarez
Secretario general de UGT y vicesecretario de la Confederación Europea de Sindicatos

Ahora que España se prepara para asumir la Presidencia del Consejo de la Unión Europea el próximo mes de julio, se presenta una oportunidad única para impulsar a Europa hacia un futuro más social y justo. En estos tiempos difíciles, caracterizados por crisis globales sucesivas que afectan a trabajadores y trabajadoras de todo el mundo, es imperativo que demos prioridad en Europa a políticas que ponen en el centro a las personas, y que apuestan por el progreso social basado en una transición verde y justa. En este sentido, el próximo liderazgo de España puede ser clave para la promoción de la agenda política y social de la UE.
En UGT queremos conseguir una Europa más social, pero queremos lograrla a través del Diálogo Social y la Negociación Colectiva. Para ello, la próxima presidencia debe hacer una apuesta clara por la cogobernanza, a través del Diálogo Social con los agentes sociales, que acometa por fin la reforma fiscal justa, que exima de las reglas de estabilidad presupuestaria a las inversiones en políticas sociales y servicios públicos y que fomente un mejor equilibrio entre la vida laboral y la personal. Las políticas de austeridad nunca deberán poder volver a nuestra Unión.
Europa se enfrenta actualmente a retos sin precedentes, y la Presidencia española durante el segundo semestre de 2023 será fundamental para el devenir de nuestro proyecto europeo. Las negociaciones sobre pilares estratégicos europeos cruciales, como la revisión de las reglas fiscales y gobernanza de la UE, la transición digital y ecológica y la agenda social, exigen una atención urgente. Mientras, la Unión se enfrenta a la incertidumbre y a la amenaza de gobiernos ultraliberales que socavan la Europa social, el liderazgo de España debe reforzar cuatro áreas esenciales: Reglas Fiscales, Diálogo Social, Transición Justa y Trabajo Decente.
España tiene la responsabilidad de aprovechar este momento y defender una transición justa que abarque las dimensiones ecológica, socioeconómica y digital, primando la creación neta de empleo de calidad. Este enfoque transformador debe estar enraizado en los principios de no dejar a nadie atrás, y en la coherencia política para el desarrollo sostenible, extendiéndose más allá de los límites de la Unión Europea a la acción exterior y a la cooperación internacional, especialmente con nuestras principales áreas de influencia.
“Este enfoque transformador debe estar enraizado en los principios de no dejar a nadie atrás”
El compromiso de España con la justicia social y los derechos de los trabajadores, ejemplificado a través de iniciativas como el Pilar Europeo de Derechos Sociales, la promoción de salarios justos y la priorización de la seguridad en el lugar de trabajo, debe ser el eje fundamental para avanzar en el progreso social dentro de la UE, desde una perspectiva que ponga el foco en las personas. Para lograr esto hay que impulsar el Protocolo de Progreso Social como garantía de que las decisiones económicas no podrán nunca más conllevar retroceso de los derechos sociales de las personas, blindando en nuestros Tratados Europeos este derecho; la aprobación de la Directiva de la UE sobre los derechos laborales en las plataformas mediante la búsqueda de un acuerdo que blinde la presunción de laboralidad, tal y como recoge la pionera ley “rider” española; la promoción de un auténtico diálogo social entre los interlocutores sociales europeos para abordar la adaptación del mercado laboral, en constante transformación, a las nuevas tendencias y necesidades laborales; reforzar la democracia en el trabajo, a través de una auténtica participación activa de las personas trabajadoras en la toma de decisiones y unos derechos de información y consulta más efectivos, así como la negociación colectiva en las empresas; garantizar el impulso de la Estrategia Europea de Cuidados para que se avance hacia la transformación del modelo de cuidados de larga duración y que se aborde su progresiva desinstitucionalización.
Desde UGT nos mantenemos firmes y trabajamos por nuestro compromiso con una Europa comprometida y cohesionada. Creemos que aprovechar el potencial del instrumento Next Generation y la estrategia del Pacto Verde es vital para consolidar la triple transición: socioeconómica, digital y ecológica. Es nuestra responsabilidad colectiva aprovechar este momento y aunar esfuerzos por una Europa que dé prioridad a las personas y al planeta, garantizando la igualdad de oportunidades y la justicia social para todos y todas.






