
¿Hablamos de las elecciones del 28-M? Es verdad que es pasado. Pero también es cierto nos servirá para hablar del futuro que nos puede deparar la cita electoral general de julio. La legislatura que está punto de terminar ha sido probablemente una de las más difíciles que se recuerdan en la historia de España, con situaciones absolutamente inéditas, como una pandemia global, la guerra en el corazón de Europa, así como unos niveles de inflación que no conocíamos en decenios. Sin embargo, el Gobierno de coalición y los agentes sociales –entre ellos CCOO– han aprobado un arsenal considerable de medidas contra la crisis: los ERTE, la reforma laboral, la subida del SMI y el resto de normas contra la inflación, por ejemplo. El acuerdo salarial completaba las leyes que se ocuparon de cuestiones sociales y de ciudadanía. De las cosas del comer. Normas que llegaron para mejorar la vida de la gente común en una verdadera legislatura social con una producción legislativa más que notable que ha beneficiado a millones personas.

Es deseable que los partidos y las distintas opciones respondan a los millones de personas que hoy tienen un contrato indefinido, y que antes de la reforma laboral tenían un contrato temporal o no tenían contrato porque estaban en el desempleo, si van a derogar una reforma laboral que ha procurado tres millones de contratos indefinidos en España
Esa sensación tiene el refrendo de las estadísticas. La economía de España creció cuatro veces más que la media de la UE en el primer trimestre: el INE ha revisado esta semana al alza el avance del PIB entre enero y marzo, hasta el 4,2% desde el 3,8% respecto al primer trimestre de 2022, hasta rozar el nivel previo a la pandemia, un dato muy notable entre los países europeos.Los cálculos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) indican que en el segundo trimestre ya se habrían recuperado los niveles de PIB previos a la crisis socioeconómica derivada de la crisis sanitaria global. Con un crecimiento sostenido y un menor esfuerzo para luchar contra la inflación, el INE espera que el déficit (el desequilibrio entre los ingresos y los gastos públicos) baje al 3,5% en 2023, y que siga reduciéndose en 2024. El endeudamiento seguirá la misma tendencia, y parece que caerá por debajo del 110% del PIB. Respecto a la inflación, la economía española afianza su caída. Es así por el abaratamiento de carburantes, gas y de la electricidad. Y esa misma senda seguirán los alimentos. ¿Y el mercado de trabajo? Hay mayor calidad del empleo y menor temporalidad, que se ha hundido en el 14%. Hay 20,8 millones de trabajadores afiliados a la Seguridad Social, aunque la tasa de paro, por encima del 12%, sigue siendo muy elevada frente a la media de la Eurozona. Y esto continúa reclamando todos los esfuerzos posibles.
Pero lo dicho. El pasado 28 de mayo votamos tras una campaña en la que no se habló de los garbanzos. Tampoco de impuestos o transferencias, principales factores para conseguir reducir la desigualdad y aumentar la cohesión social y, en consecuencia la legitimidad democrática. Y eso que las autonómicas y municipales son propicias para hablar de las cosas mundanas del vivir; como los servicios públicos que son vitales para la mayoría social. En contra de ello se argumentó mucho sobre identidades, diversidad de todo tipo y de ETA, ya extinta y vencida. ¿Recuerdan? Y las urnas dictaron lo que dictaron. En este caso la derecha consiguió imponer el marco, y no voy a darle ahora vueltas a la composición del voto, pero parece evidente que alguna que otra persona trabajadora votó lo mismo que su jefe o jefa. ¿Puede que la forma de afrontar las crisis del Gobierno de coalición no sea la preferida de la mayoría social? En consecuencia, ¿podemos inferir que una acción de gobierno más social no concita el apego de los trabajadores y las trabajadoras? Sinceramente, lo dudo mucho. Ha habido tiempo de analizar otros factores: errores de comunicación, crisis internas, fuerzas poderosas que han jugado contra del Ejecutivo saliente… Veremos si las generales, al calor de julio, nos responden.
Por todo lo anterior, por clarificar el panorama, creo que sería un fraude democrático que la ciudadanía no conociera la visión de todos los partidos sobre la cuestión de la economía, sobre el modelo laboral, por señalar los temas que me son más propios. Es deseable que los partidos y las distintas opciones respondan a los millones de personas que hoy tienen un contrato indefinido, y que antes de la reforma laboral tenían un contrato temporal o no tenían contrato porque estaban en el desempleo, si van a derogar una reforma laboral que ha procurado tres millones de contratos indefinidos en España. También si van a continuar con la subida del SMI hasta alcanzar el 60% de la media salarial en España, como así se ha acordado. O contestar a 10 millones de personas pensionistas en España si sus pensiones en el futuro se van a revalorizar en función de la inflación o se van a revalorizar en otros términos, por ejemplo en el 0,25%.
Así las cosas es absolutamente necesario que todos los partidos que concurren a las elecciones se pronuncien de forma nítida sobre estos temas. Ya sabemos algunas cosas, y no suenan bien. Por anticuadas y porque nunca funcionaron. Son propuestas poco inclusivas. Insolidarias y machistas. Y los medios de comunicación deben insistir en trasladar a la sociedad, de forma responsable y democrática, los programas políticos de las fuerzas que concurrirán a las elecciones. Hay que saber a qué atenerse porque nos jugamos los garbanzos y algo más.
Diplomada en Relaciones Laborales por la Universitat de València. Máster en Prevención de Riesgos Laborales (técnica superior en Ergonomía y Psicosociología) por la Universitat Politècnica de València. Máster en Género y Políticas de Igualdad por la Universidad Rey Juan Carlos I. Community Management por la Fundación UNED. Formadora Ocupacional por FOREM PV. Vinculada a CCOO desde 1996 de forma militante en la Secretaría de Juventud de CCOO PV. Se incorpora como miembro de la Comisión Ejecutiva Confederal de CCOO PV en el 8º Congreso como secretaria de Juventud del País Valencià. En el 9º Congreso asume la Secretaría de Comunicación y Política Lingüística en CCOO PV. En el 10º congreso se incorpora a la Dirección Confederal estatal de CCOO como secretaria de Movimientos y Redes Sociales. En el 11º Congreso es nombrada secretaria de Comunicación, cargo que mantiene actualmente en el 12º Congreso de CCOO.






