
ESPECIAL Presidencia Española de la UE/ Lucas González Ojeda
Director en funciones de la Representación en España de la Comisión Europea
Apenas quedan unos días para que dé comienzo la presidencia española del Consejo de la UE. Cada seis meses, un Estado miembro ostenta esta presidencia rotatoria. En el marco del proceso legislativo ordinario en la UE, el Parlamento Europeo junto con el Consejo de la UE tienen la misión de negociar, enmendar y adoptar las leyes de la Unión, previamente propuestas por la Comisión Europea.
Por ello, durante seis meses, España tendrá la función primordial de planificar y presidir las sesiones de las diferentes configuraciones del Consejo de la UE (el ECOFIN, el Consejo de Asuntos Generales, etc.) así como las reuniones de sus órganos preparatorios, con objeto de coordinar los debates sobre los distintos textos legislativos para llevar el máximo número de ellos a buen término. España tomará el testigo de la presidencia sueca con la enorme responsabilidad de ser la última presidencia completa de la legislatura, antes de la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo en junio de 2024.
Asumir la presidencia conlleva una gran responsabilidad que no es nueva para España. Desde que ingresó en la entonces Comunidad Económica Europea en 1986, España ha ocupado la presidencia del Consejo de la UE en cuatro ocasiones (1989, 1995, 2002 y 2010), y tiene entre sus activos el haber facilitado logros muy importantes, como la puesta en marcha de la Unión Económica y Monetaria, o la puesta en funcionamiento del espacio Schengen de libre circulación de personas y mercancías.
Esta quinta Presidencia Española, que transcurrirá entre el1 de julio y el 31 de diciembre de este año, se va a desarrollar en un contexto político y económico especialmente complejo. Entre otros asuntos de vital importancia, España tendrá que mantener el apoyo financiero y humanitario a Ucrania en el marco de la invasión de Rusia, o lidiar con sus efectos en los mercados energéticos, así como con la inflación y sus consecuencias. Además, tendrá que liderar la negociación de dossiers legislativos clave propuestos ya por la Comisión Europea, tales como las reformas de las reglas fiscales o del mercado eléctrico, el presupuesto de la UE, o las piezas legislativas pendientes de aprobar en materia del Pacto de Migración y Asilo o la lucha contra el cambio climático.
“La Presidencia Española coincidirá en un momento de gran sentimiento europeísta especialmente entre los españoles”
A pesar de los retos del mapa geopolítico, la Presidencia Española coincidirá en un momento de gran sentimiento europeísta especialmente entre los españoles. Según el último Eurobarómetro, el 75% de españoles está de acuerdo con que se tomen más decisiones a nivel europeo, y más del 80% está a favor de una mayor integración de los 27 Estados miembros en distintos ámbitos: política exterior, defensa común, migración y política energética.
Estos días, el Gobierno español ha anunciado las prioridades de esta Presidencia: reindustrializar la UE y garantizar su autonomía estratégica abierta; avanzar en la transición ecológica y la adaptación medioambiental; impulsar una mayor justicia social y económica; y reforzar la unidad europea.
Tomando como referencia estos cuatro ejes, España se compromete a marcar el rumbo de la UE. Para ello, la necesidad de consensos políticos entre los Estados miembros será primordial a la hora de sacar adelante políticas prioritarias en materia energética, migratoria, climática o fiscal. España también tendrá que promover la consolidación de las relaciones con nuestros vecinos europeos frente a la agresión rusa: la tercera cita de la Comunidad Política Europea en Granada será relevante en este aspecto. Y más allá del Atlántico, la Presidencia Española, que comenzará con una cumbre UE-CELAC en Bruselas a principios de julio, será una oportunidad clave para alcanzar hitos importantes con nuestros socios latinoamericanos como la finalización de los acuerdos con México, Chile y Mercosur. La Presidenta de la Comisión ha visitado recientemente Brasil, México, Argentina y Chile, donde ha firmado acuerdos en materia de inversión y de materias primas críticas.
La Comisión tiene altas expectativas para que esta presidencia sea exitosa, y estamos convencidos de que así será. España es y seguirá siendo un país clave dentro de la UE; perfectamente preparado para la tarea de dar el ímpetu necesario para que Europa esté a la altura de los desafíos presentes y futuros.






